Archivo de Autores para Homero Medrano

15
ago
09

Masiosare: un extraño enemigo

Hay un artículo bueno de una persona quién no conozco, que me llegó al email.  Su nombre es Juan Miguel Zunzunegui.   Lo reproduzco aquí porque realmente vale la pena leerlo.

Mis comentarios: En mi opinión, la “unión” de la que tanto se habla es mucho más difícil de lo que pueda pensarse.  En primer lugar, habiendo tantas voluntades tirando en todas dirección, se hace necesario someter por lo menos todas menos una a esa no incluida.  En otras palabras, se requiere de un liderazgo al que todos los demás (en una u otra medida jerárquica) puedan someterse, si no de buena gana, por lo menos teniendo la obligación moral de hacerlo.  ¿A qué me refiero?  A que no puede hablarse meramente de “unidad” si no estamos todos de acuerdo.  Y no podemos estar todos de acuerdo con miles de puntos de vista distintos.  Entonces, se hace necesario concretar un punto de vista en el que no solamente estemos todos más o menos de acuerdo, sino que sea el mejor posible.

Me escorchan todos esos imbéciles hablando de unidad (no de la forma que hace Zunzuegui) y que no comprenden esto: No es tan sencillo como parece.  No puede uno simplemente ir como un estúpido a someterse al primero que se le ponga enfrente diciendo que sabe cómo hacer las cosas.  Por otra parte, si no estamos dispuestos a someternos a alguien, jamás podremos estar unidos.

En resumen, siempre según mi opinión, se necesitan al menos de dos cosas para poder alcanzar esa unidad que por sí sola haría prosperar cualquier empresa—incluyendo una nación—(y entendiendo “unidad” como ‘tirar todos para un mismo lado y trabajar para un propósito en común’).  Los norcoreanos están muy unidos, cierto, pero unidos para sandeces y chocarrerías como la construcción de un arsenal nuclear para tener al mundo en vilo.  Esa unidad es una porquería.  Yo sé que en México hay muy buenas ideas, pero, si nadie quiere trabajar para lograrlas, ¿de qué diantres sirven?

¿Se entiende a dónde quiero llegar?  Se necesita de una renovación del entendimiento de las masas (sí, seguro, como si eso fuera a ocurrir antes de la Segunda Venida de Jesucristo) para que estén dispuestas a someterse, pero a un liderazgo sabio y benévolo.  Una “dictadura” o “monarquía” justa y bondadosa.  Dicen que cada nación tiene el gobierno que se merece, y lo que vemos en nuestro país es solamente una manifestación de dicho axioma.  No estoy hablando de un Porfirio Díaz o un Adolfo Hitler.  Estoy hablando de un ministro sabio y justo.  Hasta donde sé, aparte de la obra de Jesús en los hombres, no existen hombres así (si a alguien se le ocurre mencionar a Ghandi, permítanme recordarles que fue asesinado, y que hombres en dicho estado no sirven de mucho).  Solamente dense a la tarea de ver la clase de líderes que cada filosofía devuelve.  ¿Comunismo? Lenin, Stalin, Castro, Mao.  ¿Fascismo?  Hitler, Mussolini.  Igual.  ¿Emperadores?  Tokuwaga, Meiji, Napoleón, Qing, Ming.  Igual.  ¿Dictadores?  Diaz, Franco, Putin.  Igual.  ¿Presidentes? Fox, Obama, Salinas.  ¿Disidentes? Subcomandante Marcos, López Obrador.  ¿Qué tienen en común?  Que son mentirosos patológicos y megalómanos paranoicos.  Algunos (la mayoría) asesinos.  Chulo negocio.  En fin, al artículo.  Estoy seguro de que se va a entender mucho más lo que acabo de escribir después de leerse esto.  Vale la pena.

> MASIOSARE: UN EXTRAÑO ENEMIGO
> Por Juan Miguel Zunzunegui
> Masiosare, ese extraño enemigo del que se hace mención en nuestro himno
> nacional, ha reaparecido y está nuevamente entre nosotros: profanó con su
> planta nuestro suelo y está listo para destruir a México.
>
> Lo triste es que Masiosare es extraño pero no extranjero y de hecho ha
> estado eternamente entre nosotros; el principal y más terrible enemigo que
> ha tenido por siempre el mexicano y es el mexicano de al lado, dispuesto a
> hacerlo pedazos.
>
> Los mexicanos tenemos esa terrible y maravillosa tendencia a achacar todos
> nuestros problemas a alguna misteriosa y maquiavélica fuerza ajena a
> nosotros: perdemos el mundial porque el árbitro está en contra nuestra; en
> las olimpiadas los jueces de la caminata están en contra de los mexicanos;
> Fernando Platas no le cae bien a los jueces de clavados y por eso lo
> califican mal; seríamos ricos si los españoles no nos hubieran
> conquistado; seriamos potencia si los gringos no nos hubieran quitado el
> territorio del norte y hubiéramos ganado el mundial del 94 si Mejia Baron
> hubiera hecho los cambios y metido a Hugo Sánchez. Por supuesto, López
> Obrador hubiera ganado si no fuera por el complot de la derecha
> internacional orquestado, con el cariño de siempre, por el osito Bimbo.
>
> Nunca se nos ocurre pensar que los problemas de los mexicanos pueden ser
> culpa de los mexicanos, principalmente porque somos enemigos unos de
> otros. En casi todos los países del mundo, el ataque de un extranjero
> provoca la unión del pueblo por más dividido que esté. Aquí nos divide
> mas.
>
> El presidente de TODOS los mexicanos (aunque hayan votado por otro
> (partido) se llama Felipe Calderón. El señor se fue a una gira por Europa
> que tuvo bastante éxito y en la que desde luego nos dejó mucho mejor
> parados que su antecesor. En esta gira hubo cosas interesantes, se
> promovió al país, se le dio buena imagen, se dio confianza al
> inversionista. .., pero las noticias en México le dieron más importancia a
> los berrinches del Mico Mandante Chávez.
>
> Calderón, representante de todos los mexicanos, habló de unidad en
> Latinoamérica por encima de izquierdas y derechas.
>
> Mico Mandante Chávez no perdió oportunidad para arremeter en su contra,
> insultarlo y burlarse de él y por tanto, del pueblo de México.
>
> De inmediato los diputados y senadores del PRD y otros partidos hicieron
> la ‘Cargada’. .. , pero del lado del Venezolano: es necesario restablecer
> la relación con Venezuela, sin importar los insultos que su presidente
> inflija al nuestro.
>
> Hace poco el señor Bush habló ante su parlamento, dominado por la
> oposición. Fue presentado por la presidenta parlamentaria, de oposición
> también, quien en vez de tomar la tribuna y manchar de café su bandera se
> dirigió a los presentes diciendo: ‘Tengo el honor de presentarles al
> presidente de los Estados Unidos de América’. No lo quieren, es su
> enemigo, su oposición, no es popular, pero es el presidente.
>
> Aquí lo obligamos a entrar a escondidas a la Cámara.
>
> Calderón va a España a hablar con el presidente Zapatero y ese mismo día
> se le adelanta el líder de su propio partido, un loco, radical, megalómano
> ansioso de salir en los medios; para decir que Zapatero hace mal las cosas
> y que en realidad no está combatiendo el crimen organizado y el
> terrorismo.
>
> Esos errores no son casuales. Enemigos internos. ‘Fuego amigo’. Ya ni
> hablar del gabinete alterno que dentro del PAN están formando los ex
> funcionarios, como Abascal, Derbez y el mismísimo Fox. ¡Señores, ya se les
> acabó su sexenio, hay que cerrar el ciclo, pasar a lo que sigue.
> Maduren!
>
> Fox era muy malo para la diplomacia, terrible; pero lo que le hizo Castro
> de grabarle conversaciones y publicarlas es una canallada, digna eso si,
> de un dictador senil. Los diputados y senadores de la oposición fueron al
> monumento a José Martí a colocar una ofrenda al pueblo cubano en
> desagravio.. ., ¡y nuestro agravio… ¿qué?!
>
> Hace cien años decía Porfirio Díaz: la razón por la que le va mejor a
> Estados Unidos es que una vez que alguien gana la presidencia, el pueblo y
> los políticos se le unen para trabajar por la nación. En cambio en
> México, en cuanto alguien toma el poder, todos, enemigos y
> antiguos amigos, se ponen en su contra. Eso fue hace cien años y pudo
> haber sido dicho ayer.
>
> Mexicanos al grito de guerra… pero entre nosotros. Y este es el meollo
> del asunto, nos atacamos entre todos cuando deberíamos unirnos porque es
> una costumbre histórica heredada de generación en generación. Cuando
> México firmó su acta de independencia, el 27 de septiembre de 1827,
> nuestro primer día como nación libre, comenzaron los golpes. Unos querían
> un imperio, otros monarquía.
>
> De ellos, cada quien con un rey distinto, Otros más se decantaban por la
> república, pero unos la querían federal y otros centralista. Eso nos hizo
> pelearnos todo el siglo XIX.
>
> Cuando por fin los más importantes paladines de la independencia se
> pusieron de acuerdo, formaron un congreso que nombró emperador a Iturbide
> como Agustín I; al día siguiente, aquellos que pelearon a su lado ya
> peleaban en su contra. Nuestro primer presidente, Guadalupe Victoria,
> encontró a su peor enemigo en su vicepresidente, Vicente Guerrero, quien
> al llegar a la presidencia encontró a su peor enemigo en su
> vicepresidente, Anastasio Bustamante. Otros grandes antagonistas fueron
> Benito Juárez y Sebastian Lerdo de Tejada, siempre que fueron fórmula de
> gobierno.
>
> Y esa tan lamentada invasión gringa en la que perdimos medio territorio
> todo mexicano la recuerda, pero casi ninguno conoce los pormenores.
> Mientras los ejércitos invasores avanzaban por territorio nacional
> nuestros líderes se peleaban entre si por el poder. Dos Marianos eran los
> protagonistas políticos de la época; el presidente Mariano Paredes,
> al mando del mejor ejército del que México había dispuesto en su historia,
> en vez de defender a la nación de la invasión lo usó para conservar el
> poder. El otro Mariano; Salas, estaba en la capital proclamando la
> monarquía. Los yanquis desfilaban sin mucho disturbio a Palacio Nacional.
>
> Y en la famosa Revolución Mexicana todos nuestros ‘héroes’ se mataron
> entre si. Todos han pasado a la historia como buenos y tienen sus nombres
> en oro en el Congreso; pero el héroe Carranza mató al héroe Zapata, el
> héroe Obregón mató a los héroes Villa y Carranza y el héroe Plutarco Elías
> Calles mató al héroe Obregón. Por cierto que el héroe Calles fue expulsado
> del país por el héroe Cárdenas.
>
> El proyecto de Guerrero era quitar a Victoria, el proyecto de Bustamante
> era quitar a Guerrero; el proyecto de Santa Anna era quitar al que
> estuviera; el de Juárez fue quitar a Santa Anna y el de Díaz quitar a
> Juárez. Madero tuvo un proyecto: quitar a Díaz; Obregón quitar a Carranza
> y Calles quitar a Obregón. El proyecto de Fox era quitar al PRI…El
> proyecto del ciudadano López es quitar a Calderón.
>
> Y en torno a esto último deberíamos reflexionar, sobre aquellas palabras
> citadas de Porfirio Díaz: ya es hora de que dejemos de unirnos para atacar
> al presidente, ya es hora de que el proyecto de nación deje de ser quitar
> al que tiene el poder.
>
> Aunque el gringo promedio es Homero Simpson, son potencia mundial porque
> trabajan en equipo y porque a pesar de todo respetan a sus instituciones y
> a su presidente, mientras aquí Fernández Noroña trata de salir en la tele
> golpeándose contra el Estado Mayor.
>
> En este momento decisivo de nuestra historia vemos una vez más a Masiosare
> enfrentando a todos contra todos. El ciudadano López Obrador está
> dispuesto a destruir y reventar este país antes de dejar que lo gobierne
> alguien que no sea él.
>
> Dicen que el pueblo unido jamás será vencido…
>
> ¿Cuándo será el día en que México esté unido?
>
> Tal vez ese día si logremos derrotar a Masiosare, ese extraño enemigo.

15
ago
09

Lirios 百合花

Lirios en pintura china.  Segundo intento.

Lirios en pintura china. Segundo intento.

En la pintura china, se usan cuatro motivos, o “caballeros” en los niveles básicos.  Ellos son: el bambú (1), la flor de crisantemo (2), los lírios (también traducidos como “orquídeas”) (3), y las flores de cerezo (4).  Todavía ando dándome de topes porque los pinceles que he conseguido–y los conseguí en Guatemala–no son tan buenos, y aquí no se consigue absolutamente nada.  Tengo problemas también logrando los tonos deseados porque el papel que tengo disponible tampoco absorve también como quisiera, además de costar la barbaridad que ya mencioné.  Este se lo regalé a uno de los gringos que está trabajando en la planta, que se llama Josh.  Por paga le pedí que me envíe una fotografía de la pintura ya instalada en su casa en Bend, Oregon.

01
ago
09

Flores de cerezo 樱花

Flores de cerezo (tinta china)

Flores de cerezo (tinta china)

Estoy usando un libro que compré hace ya tiempo en Guatemala–de todos los lugares–donde se enseñan técnicas básicas de pintura con tinta china.  Como nunca he sido muy hábil que digamos con los colores, esto del blanco y negro me viene bastante bien.  Si sigo produciendo un par de cosas de estas que valgan la pena, las seguiré publicando.  Eso sí.  El papel cuesta una barbaridad.

01
ago
09

Desánimo

¡Válgame!

He dejado pasar mucho tiempo.  Se trata de motivación.  También tengo que confesar algo: un blog en español quizás no es tan popular como uno en inglés, y mucho menos si no tiene muchas imágenes, video y todas esas cosas que no requieren mucho esfuerzo para ser absorvidas.  Pero tengo que añadir, no mucho a mi favor, que tenía planeado escribir un buen recuento después de las elecciones federales ahora que fui funcionario de casilla… desde entonces no he escrito nada.

Yup, pereza.  O procrastinar, más bien dicho.

Así que, me doy cuenta también de lo siguiente: pareciera como si prácticamente todo el mundo estuviera en la misma página.  No puedo sino dibujar una patética media sonrisa en mi cara, y recordar cómo Jesús dijo una vez que “por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará.”  A veces admiro y otras tantas siento una tremendísima pena por todos esos zombies que trabajan en el periódico y la televisión: no importa cómo, cuándo y dónde, pero el show tiene que seguir.  Hay que llenar los espacios, seguir produciendo material, dejar a la gente entretenida aunque tenga que llegarse al extremo de lo ridículo y soez en el peor de los casos, o al de lo patéticamente inútil en el mejor.

Aunque bueno, hay que admitir que ciertas cosas son todavía divertidas en televisión, o interesantes de leer en el periódico…

…una de cada setecientas veces.

Así es.  Estoy viendo cómo el desánimo se está apoderando de esta generación.  Tan cierto como que se apodera de mí, sin dejar a dónde moverme.  Me sorprendí a mí mismo esta mañana aburrido y sin ganas de hacer nada, tratando casi desesperadamente de encontrar algo con qué entretenerme.  Todavía es hora de que no sé como diantres pude convencerme de escribir algo.

Y también, si busco, puedo encontrar mil cosas qué hacer.  Pero es extraño.  Pareciera como si el mundo entero estuviera empeñado en influenciarme de tal manera–sin que logre darme cuenta de ello–que simplemente pierda los deseos de hacer las cosas.

Creo que en buena medida ahí estriba la diferencia entre los genios y prodigios: posiblemente no hayan sido tan privilegiados con un cerebro o físico extraordinarios, sino que sencillamente pudieron encontrar sus motivaciones en el interior, no en el exterior.  En otras palabras, ¿por qué habiendo gente que habla cinco idiomas, yo solamente puedo hablar dos, y eso apenas?  ¿O por qué hay personas mejores que uno en la música, las artes, la ciencia, el trabajo y cuántas cosas hay?  Me acuerdo de cierta persona que pasa todas sus tardes, sin excepción, en estado vegetativo frente a la dos veces maldita caja idiota.  Oh, y no me dejen empezar con eso.  Las últmas películas de moda han sido un tributo al estúpido.  No he podido encontrar algo decente que me haga levantarme de mis posaderas para hacerme ir al cine durante… creo que desde el año pasado.

Se nos escorcha y escorcha con aquello de que el tiempo es lo más valioso que tenemos.  Pero la triste realidad es que lo desperdiciamos de maneras todavía más tristes.  Me avergüenzo de decirlo, pero tan solo ayer, pasé varias horas leyendo manga, simplemente porque meterme en una historia alterna medianamente interesante me era más atractivo que hacer algo que… digamos, fuese un poco más trascendente.

Argh

Es más.  estuve pintando algo.  Voy a poner la foto en un momento.  Creo que voy a dibujar algo más y regalarlo.

30
jun
09

¡Mirad! ¡Se *siente* como activismo!

Desde hace un par de semanas, han venido circulando por internet un montón de emails concernientes a las próximas elecciones federales en México.  Estoy más o menos enterado del asunto porque fui elegido como funcionario de casilla–primer escrutador, para aquellos a los que les gustan los detalles.

Tristemente, los candidateables no son lo que pudiésemos llamar “ejemplos claros e indiscutibles de justicia y equidad,” y en algunos casos hay colas kilométricas qué pisar.  No es necesario que haga mención a fondo de ciertos argumentos, como el de que tales individuos saltan de diputaduras a cabildeos, municipalidades, gobernaturas y de regreso.  Tampoco tengo que hacer mención de la corrupción imperante que no es síntoma exclusivo del sistema político mexicano, sino del corazón humano en general.  Como bien dijera una vez Arthur Katz: “El poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente.”  Y aunque gracias al cielo aparentemente nadie goza de poder absoluto en mi país (que yo sepa) sí hay un corrompimiento directamente proporcional al nivel de poder del que se goce, pero eso es otro asunto.

Ahora bien, me topé con un artículo interesantísimo en Newsweek, por Evgany Morozov que denuncia un fenómeno bastante curioso:  nos ha ocurrido a todos.  Un compa nos forwardea un email pidiéndonos que firmemos una petición en línea o que nos unamos a un grupo de Facebook (odio esa porquería–disculpen el tantrum) por una noble causa como salvar a Darfur o detener la deforestación.  O en este caso, votar nulo (cosa que yo personalmente pienso hacer).  La mayoría de nosotros, ya sea por respecto al amigo o porque estamos de acuerdo con el asunto, hacemos click en ACEPTAR, a menudo sin darle nada de importancia.  ¿No hay problema?  ¡Además es gratis!

La proliferación del email y de grupos ciber-sociales como Facebook (odio esa porquería, y esto no fue tantrum) ha dado origen a un tipo nuevo y particularmente superficial de activismo.  Lo único que hace es pedirle a los que leen que hagan unos pocos clicks con el mouse y todos nos vamos a sentir rico y tibiecito por dentro.  Pero estas campañas vacías no logran mucho, si eso que algo logran, para realizar cambios sociales.

Este ejemplo me gusta.  Una de las campañas más populares de Facebook (¿ya les dije que odio esa porquería?), enarbolando el título de “Salvemos a los hijos del Africa” (save the children of Africa) tiene más de 600,000 miembros, quienes han recaudado la grandiosa suma colectiva de $2,801 (o 0.4 centavos cada quien).  Su “salón de la fama” tiene a lo alto un reclutador que ha persuadido a 118 personas para que se unan a la causa; al máximo contribuyente que donó $115; un patrocinador de fábula con $210.  La mayoría de estas discusiones en internet tienen vículos a otros grupos similares y a foros de mensajes auto-congratulantes.  Ahora, si somos honestos y en vista de la risible cantidad de dinero reunido, uno no puede mas que preguntarse qué bien están haciendo en realidad.

Unirse a un grupo de estos, o simplemente enviar un email es quizás una de las actividades políticas de más bajo costo imaginable, envolviendo exactamente cero gramos de dedicación y compromiso comparados con–digamos–salir a protestar.  No hablemos de involucrarse en el arduo trabajo organizacional requerido por actividad política real.

Un compañero en el trabajo me hacía notar que en esos emails no hay tal cosa como datos comprobables.  Por ejemplo, se nos dice que una casilla electoral con 20% de votos anulados, anula la casilla, y que puede escalarse lo mismo a la sección y luego al distrito.  Pero no haría nada de daño incluir el artículo, sección, párrafo y línea de… oh, digamos, la ley electoral para darle algo de peso al asunto.  Para que se entienda, la diferencia entre tener respaldo, biografía o pruebas fehacientes de lo que se dice es la misma diferencia que hay entre una pluma y varias toneladas de ladrillos.  ¡Pruebalo!

Otro punto que hay que añadir es aquél que dice que el acceso a esta clase de información en línea requiere de una computadora, y de acceso a internet, cosas ambas inaccesibles para alguien por debajo de clase media-baja, media-media.  Me pregunto qué pasaría si todos esos ciber-activistas se tomaran la molestia de difundir sus puntos de vista entre toda esa gran cantidad de gente que jamás va a ver lo que tengan que escribir–eso me incluye.  Esa es la razón por la que hubo prácticamente un empate tecnico en las pasadas elecciones presidenciales, cuando aquél loco casi se convierte en el líder de nuestra nación.  ¡Oh, la ironía, y eso que no estoy metido en la política!  Con razón Quino decía que se trata de una “mala palabra.”

Solamente para terminar… más vale que no sea tan glamoroso, pero que por lo menos consiga algo.  En fin.




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