Hay un artículo bueno de una persona quién no conozco, que me llegó al email. Su nombre es Juan Miguel Zunzunegui. Lo reproduzco aquí porque realmente vale la pena leerlo.
Mis comentarios: En mi opinión, la “unión” de la que tanto se habla es mucho más difícil de lo que pueda pensarse. En primer lugar, habiendo tantas voluntades tirando en todas dirección, se hace necesario someter por lo menos todas menos una a esa no incluida. En otras palabras, se requiere de un liderazgo al que todos los demás (en una u otra medida jerárquica) puedan someterse, si no de buena gana, por lo menos teniendo la obligación moral de hacerlo. ¿A qué me refiero? A que no puede hablarse meramente de “unidad” si no estamos todos de acuerdo. Y no podemos estar todos de acuerdo con miles de puntos de vista distintos. Entonces, se hace necesario concretar un punto de vista en el que no solamente estemos todos más o menos de acuerdo, sino que sea el mejor posible.
Me escorchan todos esos imbéciles hablando de unidad (no de la forma que hace Zunzuegui) y que no comprenden esto: No es tan sencillo como parece. No puede uno simplemente ir como un estúpido a someterse al primero que se le ponga enfrente diciendo que sabe cómo hacer las cosas. Por otra parte, si no estamos dispuestos a someternos a alguien, jamás podremos estar unidos.
En resumen, siempre según mi opinión, se necesitan al menos de dos cosas para poder alcanzar esa unidad que por sí sola haría prosperar cualquier empresa—incluyendo una nación—(y entendiendo “unidad” como ‘tirar todos para un mismo lado y trabajar para un propósito en común’). Los norcoreanos están muy unidos, cierto, pero unidos para sandeces y chocarrerías como la construcción de un arsenal nuclear para tener al mundo en vilo. Esa unidad es una porquería. Yo sé que en México hay muy buenas ideas, pero, si nadie quiere trabajar para lograrlas, ¿de qué diantres sirven?
¿Se entiende a dónde quiero llegar? Se necesita de una renovación del entendimiento de las masas (sí, seguro, como si eso fuera a ocurrir antes de la Segunda Venida de Jesucristo) para que estén dispuestas a someterse, pero a un liderazgo sabio y benévolo. Una “dictadura” o “monarquía” justa y bondadosa. Dicen que cada nación tiene el gobierno que se merece, y lo que vemos en nuestro país es solamente una manifestación de dicho axioma. No estoy hablando de un Porfirio Díaz o un Adolfo Hitler. Estoy hablando de un ministro sabio y justo. Hasta donde sé, aparte de la obra de Jesús en los hombres, no existen hombres así (si a alguien se le ocurre mencionar a Ghandi, permítanme recordarles que fue asesinado, y que hombres en dicho estado no sirven de mucho). Solamente dense a la tarea de ver la clase de líderes que cada filosofía devuelve. ¿Comunismo? Lenin, Stalin, Castro, Mao. ¿Fascismo? Hitler, Mussolini. Igual. ¿Emperadores? Tokuwaga, Meiji, Napoleón, Qing, Ming. Igual. ¿Dictadores? Diaz, Franco, Putin. Igual. ¿Presidentes? Fox, Obama, Salinas. ¿Disidentes? Subcomandante Marcos, López Obrador. ¿Qué tienen en común? Que son mentirosos patológicos y megalómanos paranoicos. Algunos (la mayoría) asesinos. Chulo negocio. En fin, al artículo. Estoy seguro de que se va a entender mucho más lo que acabo de escribir después de leerse esto. Vale la pena.
> MASIOSARE: UN EXTRAÑO ENEMIGO
> Por Juan Miguel Zunzunegui
> Masiosare, ese extraño enemigo del que se hace mención en nuestro himno
> nacional, ha reaparecido y está nuevamente entre nosotros: profanó con su
> planta nuestro suelo y está listo para destruir a México.
>
> Lo triste es que Masiosare es extraño pero no extranjero y de hecho ha
> estado eternamente entre nosotros; el principal y más terrible enemigo que
> ha tenido por siempre el mexicano y es el mexicano de al lado, dispuesto a
> hacerlo pedazos.
>
> Los mexicanos tenemos esa terrible y maravillosa tendencia a achacar todos
> nuestros problemas a alguna misteriosa y maquiavélica fuerza ajena a
> nosotros: perdemos el mundial porque el árbitro está en contra nuestra; en
> las olimpiadas los jueces de la caminata están en contra de los mexicanos;
> Fernando Platas no le cae bien a los jueces de clavados y por eso lo
> califican mal; seríamos ricos si los españoles no nos hubieran
> conquistado; seriamos potencia si los gringos no nos hubieran quitado el
> territorio del norte y hubiéramos ganado el mundial del 94 si Mejia Baron
> hubiera hecho los cambios y metido a Hugo Sánchez. Por supuesto, López
> Obrador hubiera ganado si no fuera por el complot de la derecha
> internacional orquestado, con el cariño de siempre, por el osito Bimbo.
>
> Nunca se nos ocurre pensar que los problemas de los mexicanos pueden ser
> culpa de los mexicanos, principalmente porque somos enemigos unos de
> otros. En casi todos los países del mundo, el ataque de un extranjero
> provoca la unión del pueblo por más dividido que esté. Aquí nos divide
> mas.
>
> El presidente de TODOS los mexicanos (aunque hayan votado por otro
> (partido) se llama Felipe Calderón. El señor se fue a una gira por Europa
> que tuvo bastante éxito y en la que desde luego nos dejó mucho mejor
> parados que su antecesor. En esta gira hubo cosas interesantes, se
> promovió al país, se le dio buena imagen, se dio confianza al
> inversionista. .., pero las noticias en México le dieron más importancia a
> los berrinches del Mico Mandante Chávez.
>
> Calderón, representante de todos los mexicanos, habló de unidad en
> Latinoamérica por encima de izquierdas y derechas.
>
> Mico Mandante Chávez no perdió oportunidad para arremeter en su contra,
> insultarlo y burlarse de él y por tanto, del pueblo de México.
>
> De inmediato los diputados y senadores del PRD y otros partidos hicieron
> la ‘Cargada’. .. , pero del lado del Venezolano: es necesario restablecer
> la relación con Venezuela, sin importar los insultos que su presidente
> inflija al nuestro.
>
> Hace poco el señor Bush habló ante su parlamento, dominado por la
> oposición. Fue presentado por la presidenta parlamentaria, de oposición
> también, quien en vez de tomar la tribuna y manchar de café su bandera se
> dirigió a los presentes diciendo: ‘Tengo el honor de presentarles al
> presidente de los Estados Unidos de América’. No lo quieren, es su
> enemigo, su oposición, no es popular, pero es el presidente.
>
> Aquí lo obligamos a entrar a escondidas a la Cámara.
>
> Calderón va a España a hablar con el presidente Zapatero y ese mismo día
> se le adelanta el líder de su propio partido, un loco, radical, megalómano
> ansioso de salir en los medios; para decir que Zapatero hace mal las cosas
> y que en realidad no está combatiendo el crimen organizado y el
> terrorismo.
>
> Esos errores no son casuales. Enemigos internos. ‘Fuego amigo’. Ya ni
> hablar del gabinete alterno que dentro del PAN están formando los ex
> funcionarios, como Abascal, Derbez y el mismísimo Fox. ¡Señores, ya se les
> acabó su sexenio, hay que cerrar el ciclo, pasar a lo que sigue.
> Maduren!
>
> Fox era muy malo para la diplomacia, terrible; pero lo que le hizo Castro
> de grabarle conversaciones y publicarlas es una canallada, digna eso si,
> de un dictador senil. Los diputados y senadores de la oposición fueron al
> monumento a José Martí a colocar una ofrenda al pueblo cubano en
> desagravio.. ., ¡y nuestro agravio… ¿qué?!
>
> Hace cien años decía Porfirio Díaz: la razón por la que le va mejor a
> Estados Unidos es que una vez que alguien gana la presidencia, el pueblo y
> los políticos se le unen para trabajar por la nación. En cambio en
> México, en cuanto alguien toma el poder, todos, enemigos y
> antiguos amigos, se ponen en su contra. Eso fue hace cien años y pudo
> haber sido dicho ayer.
>
> Mexicanos al grito de guerra… pero entre nosotros. Y este es el meollo
> del asunto, nos atacamos entre todos cuando deberíamos unirnos porque es
> una costumbre histórica heredada de generación en generación. Cuando
> México firmó su acta de independencia, el 27 de septiembre de 1827,
> nuestro primer día como nación libre, comenzaron los golpes. Unos querían
> un imperio, otros monarquía.
>
> De ellos, cada quien con un rey distinto, Otros más se decantaban por la
> república, pero unos la querían federal y otros centralista. Eso nos hizo
> pelearnos todo el siglo XIX.
>
> Cuando por fin los más importantes paladines de la independencia se
> pusieron de acuerdo, formaron un congreso que nombró emperador a Iturbide
> como Agustín I; al día siguiente, aquellos que pelearon a su lado ya
> peleaban en su contra. Nuestro primer presidente, Guadalupe Victoria,
> encontró a su peor enemigo en su vicepresidente, Vicente Guerrero, quien
> al llegar a la presidencia encontró a su peor enemigo en su
> vicepresidente, Anastasio Bustamante. Otros grandes antagonistas fueron
> Benito Juárez y Sebastian Lerdo de Tejada, siempre que fueron fórmula de
> gobierno.
>
> Y esa tan lamentada invasión gringa en la que perdimos medio territorio
> todo mexicano la recuerda, pero casi ninguno conoce los pormenores.
> Mientras los ejércitos invasores avanzaban por territorio nacional
> nuestros líderes se peleaban entre si por el poder. Dos Marianos eran los
> protagonistas políticos de la época; el presidente Mariano Paredes,
> al mando del mejor ejército del que México había dispuesto en su historia,
> en vez de defender a la nación de la invasión lo usó para conservar el
> poder. El otro Mariano; Salas, estaba en la capital proclamando la
> monarquía. Los yanquis desfilaban sin mucho disturbio a Palacio Nacional.
>
> Y en la famosa Revolución Mexicana todos nuestros ‘héroes’ se mataron
> entre si. Todos han pasado a la historia como buenos y tienen sus nombres
> en oro en el Congreso; pero el héroe Carranza mató al héroe Zapata, el
> héroe Obregón mató a los héroes Villa y Carranza y el héroe Plutarco Elías
> Calles mató al héroe Obregón. Por cierto que el héroe Calles fue expulsado
> del país por el héroe Cárdenas.
>
> El proyecto de Guerrero era quitar a Victoria, el proyecto de Bustamante
> era quitar a Guerrero; el proyecto de Santa Anna era quitar al que
> estuviera; el de Juárez fue quitar a Santa Anna y el de Díaz quitar a
> Juárez. Madero tuvo un proyecto: quitar a Díaz; Obregón quitar a Carranza
> y Calles quitar a Obregón. El proyecto de Fox era quitar al PRI…El
> proyecto del ciudadano López es quitar a Calderón.
>
> Y en torno a esto último deberíamos reflexionar, sobre aquellas palabras
> citadas de Porfirio Díaz: ya es hora de que dejemos de unirnos para atacar
> al presidente, ya es hora de que el proyecto de nación deje de ser quitar
> al que tiene el poder.
>
> Aunque el gringo promedio es Homero Simpson, son potencia mundial porque
> trabajan en equipo y porque a pesar de todo respetan a sus instituciones y
> a su presidente, mientras aquí Fernández Noroña trata de salir en la tele
> golpeándose contra el Estado Mayor.
>
> En este momento decisivo de nuestra historia vemos una vez más a Masiosare
> enfrentando a todos contra todos. El ciudadano López Obrador está
> dispuesto a destruir y reventar este país antes de dejar que lo gobierne
> alguien que no sea él.
>
> Dicen que el pueblo unido jamás será vencido…
>
> ¿Cuándo será el día en que México esté unido?
>
> Tal vez ese día si logremos derrotar a Masiosare, ese extraño enemigo.

